martes, 30 de julio de 2013

Sobre los ninjas





Esta es otra de esas películas que te muestran el amor en escenas cortas, tipo flashback.
Todo es color naranja y las personas ríen y se abrazan y se ríen porque se abrazan mientras las están filmando.
Quizás por ver tantas de estas películas es que a mi me quedo la idea de que el amor es una escena. En mi caso, es una escena particular en la cual un alguien "X" y yo vamos a un lugar (que no se si existe) y juntamos manzanas.
Si, muy infantil, lo se.
Lo curioso es : qué pasa después?
¿Pasa algo? ¿Nos vestimos de ninjas y salimos a tirarle manzanas a la gente?
No creo, porque a mi mucho no me entusiasma la idea de disfrazarme de ninja.

lunes, 29 de julio de 2013

Sobre como la necesidad que nos excede caduca pronto

http://www.youtube.com/watch?v=XaSVkb_XLt4





Quiero de vuelta
las palabras que te dije
y las horas

Sobre las papas



Tengo cierta tendencia a vincular imágenes y personas.
Caricaturas con personas. Y las palabras que no dice el otro siempre las digo yo.
Las digo para mis adentros, para mi saber. El otro no se entera.
Entonces, con el tiempo, tengo muchas palabras que ya no son de nadie.
Y algo hay que hacer con eso. Imaginate vivir con un saco de palabras en la boca.
O la boca como saco, y las palabras como papas.  Y cuando caminas, se te caen las papas al piso. ¿Y para que? ¿Para que las voy a levantar? ¿Dónde las voy a meter?
Que se queden ahí, que otro las agarre y no entienda. O no sienta lo mismo que yo. O que, en realidad, sienta exactamente lo mismo y las deje en el piso.

Años mas tarde caminas por una calle y te preguntas porque tenes los zapatos llenos de papas.
Creo que todos vamos dejando papas en el piso, con un propósito que no conocemos, o que no existe.
Es como la gracia.
Son papas porque son palabras, y si no se dicen se caen y ya nadie las agarra.

Esto me paso ayer.
Venia masticando papas, masticando papas.
Pero mi saco no se la banca tanto como antes. No tengo mas espacios en el cuerpo, ni tampoco tengo ganas.
Entonces digo y digo pero no estaba diciendo, estaba tirando.
Y de la nada, el decir se convirtió en un juego de encestarle al saco del otro.
Lo que pasa es que el otro también tiene la boca llena, tampoco tiene mas espacios.
Y yo le tiraba papas, y se caían papas, mías suyas.
¿Las papas de cuántos estarán en juego cuando hablamos?
Me imagino que serán muchas, seremos muchos. Y ninguno tiene mas espacios.



(El propósito de la imagen me lo reservo. A veces guardarse las papas es una necesidad que nos excede)

La gracia del nuevo blog


No pasan cosas realmente emocionantes, o nuevas.
Seguro a todos nos pasan las mismas cosas.
Es como con la literatura.
La gracia era... la gracia estaba en algún punto que ya perdí de vista.
Pero que estaba, estaba.
Quizás algún día la encuentre de nuevo y vuelva a esta entrada para decir:
CHICOS CHICOS, LA GRACIA ERA...

Eso es muy de película, cuando alguien muere y no nos dice dónde estaba enterrado el tesoro.
La gracia es como esas películas.

¿La gracia era el silencio?
¿La incertidumbre?
O tal vez la gracia solo era.
Eso, era la gracia y no necesitaba mas palabras.